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FELO RAMÍREZ

Murió el gran Felo Ramírez

Felo-Ramirez-ENH 

El Nuevo Herald de Miami

Se apaga para siempre la voz de Felo Ramírez, leyenda del béisbol de Cuba y América Latina

La gran voz del béisbol de Latinoamérica, Cuba y los Marlins se apagó para siempre. Felo Ramírez, símbolo de excelencia y ética, falleció en Miami el lunes por la noche a los 94 años al sufrir un retroceso tras largos meses de un proceso de recuperación por un accidente sufrido a fines de abril en Filadelfia.

Reverenciado por todos, Ramírez llevaba varias semanas en esta ciudad y personas que tuvieron acceso a él recientemente hablaban de una discreta y lenta mejoría, pero se sabía que ya nunca más regresaría a la cabina de transmisiones por el fuerte golpe sufrido en la cabeza.

Su partida deja un profundo dolor entre aficionados de varias décadas y distintos puntos cardinales, pues Felo paseó su talento y su voz de Cuba a Puerto Rico, de Venezuela a Nicaragua.

Nombran terreno de pelota del Tropical Park por Felo Ramírez

Felo Ramírez participa en la ceremonia para nombrar un Terreno de Pelota del Tropical Park en Miami, a modo de homenaje por su trayectoria, el miércoles 14 de diciembre del 2016.

Nació el 22 de junio de 1923, en Bayamo, Oriente, y desde los 16 años comenzó a desarrollar sus virtudes naturales de narrador y comentarista, sin saber que su voz llenaría los sentidos de millones de fanáticos.

“Mi padre quería que yo fuera abogado para que ganara más dinero, pero desde muy joven supe donde estaba mi corazón”, afirmó Ramírez en entrevista con el Nuevo Herald en el 2011. “Desde que narré el primer strike sabía que había encontrado el sentido de mi vida”.

Ramírez se inició como aficionado narrando los juegos de béisbol que se celebraban en el estadio La Lechera, situado frente al ferrocarril de su ciudad natal, donde solamente se usaban unos altoparlantes.

Durante una visita a La Habana se presentó en Radio Salas para hacer una prueba con la idea de narrar en la pelota amateur, donde gustó su estilo y fue contratado en 1945. Luego trabajó para la emisora COCO, junto a Orlando Sánchez Díago y Cuco Conde.

Pasó al profesionalismo en la última campaña en el Estadio La Tropical y luego siguió en el Parque del Cerro desde su inauguración el 26 de octubre de 1946, con el juego donde Cienfuegos venció 9-1 al Almendares.

Cienfuegos tenía el lema: “El paso del elefante es lento, pero aplastante’’. Los Alacranes decían: “El que le gane al Almendares, se muere”.

“Uno narraba aquellos juegos con la emoción en la boca”, recordaba Ramírez. “Pero siempre con la objetividad en la mente”.

Con la ayuda del empresario Gaspar Pumarejo pasó en 1950 a Unión Radio, teniendo de compañero al periodista René Molina. Ese mismo año inició el programa La Cabalgata Deportiva Gillete junto a uno de los mejores narradores de todos los tiempos, Buck Canel, narrando las Series Mundiales y Juegos de Estrellas de Grandes Ligas.

En 1954 firmó contrato con el Circuito CMQ, la entidad radial y televisiva más importante de Cuba y América Latina. Narró varias temporadas los juegos de la Liga Profesional Cubana hasta que en 1961, debido a los problemas políticos en la isla, tuvo que marchar rumbo a Venezuela para más tarde establecerse en Puerto Rico, donde se reunió una vez más con René Molina. Ambos organizaron el programa Grand Stand similar al de Cuba.

Su voz le dio vida a torneos de Puerto Rico, Venezuela y Nicaragua, incluyendo Series del Caribe. En Puerto Rico para los Cangrejeros de Santurce y Senadores de San Juan, en Venezuela para los Tigres de Aragua y Navegantes de Magallanes, en Nicaragua para la novena de Unión Radio.

Felo narró 31 Series Mundiales. Sobre sus grandes momentos en estos clásicos mencionaba las dos victorias de los Marlins en 1997 y el 2003, así como la serie entre Dodgers y Yankees en 1956, cuando transmitió los últimos cuatro episodios del juego perfecto de Don Larsen.

Pertenece al Salón de la Fama de Puerto Rico, Venezuela, Cuba y Series del Caribe. Fue elegido a Cooperstown el 5 de agosto del 2001 al ganar el premio Ford C. Frick, el primer narrador de habla hispana en tener su voz grabada en dicho recinto con tres de los grandes sucesos de la historia: el jonrón 715 de Hank Aaron, el imparable 3,000 de Roberto Clemente y el juego perfecto de Don Larsen.

También fue seleccionado entre las mejores voces de todos los tiempos, la número 17 entre miles de narradores en un béisbol con 141 años de existencia.

“Me siento orgulloso de que mi nombre se encuentre en el mismo sitio donde están leyendas como Babe Ruth, Willie Mays y Martín Dihigo”, dijo entonces Felo. “Salir de Bayamo y llegar a Cooperstown ha sido mi mejor viaje”.

Para Felo la principal diferencia entre el béisbol de otras épocas y el de las últimas décadas, era el dinero. Y sobre los mejores peloteros mencionaba a Ted Williams como bateador, Sandy Koufax y Warren Spahn entre los lanzadores zurdos, entre los derechos Bob Gibson y Roger Clemens, mientras que como más completo indicaba a Willie Mays.

Una de las cosas que más recordaba con nostalgia el legendario narrador era su salida del país ocurrida en 1961.

“Fue muy difícil separarme de mis padres”, apuntó en una ocasión. “A mamá nunca la volví a ver, y a papá sí, pero cuando él tenía 92 años. También es muy triste no poder regresar a mi patria, pues desearía narrar para millones de aficionados en una Cuba libre el partido inaugural en una nueva fase de la pelota profesional en el Estadio del Cerro”.

Con residencia en Miami y en Puerto Rico, Felo fue la voz oficial de los Marlins desde que esta franquicia comenzó en 1993, siendo testigo de todas sus jornadas gloriosas desde las dos Series Mundiales hasta los tres juegos sin hits ni carreras propinados por Al Leiter, Kevin Brown y A.J, Burnett.

Tuvo frases inolvidables, entre ellas cuando terminaba un episodio decía: “Están ganando los Marlins”, o si el resultado era diferente, expresaba: “El juego está a favor del equipo contrario”.

Ramírez, que llevaba varios años sin tener al lado a quien fuera su esposa, Fela, como la apodaban cariñosamente. Siempre la recordaba con las siguientes frases: “Ser locutor deportivo ha sido mi vida, el otro gran amor fue mi esposa por más de cinco décadas, Luisa. Ella vive en mi corazón”.

Felo se mantuvo durante más de 70 años narrando béisbol, con el mismo entusiasmo y una amplia sonrisa. Su voz parecía ser eterna.

“No me aburro de hacer lo que siempre he hecho. La algarabía del público, las reclamaciones de los peloteros y las peleas entre los equipos me hacen sentir todavía joven. Le dan vida al trabajo que hago todos los días”, manifestó el bayamés en una ocasión para este diario.

Ya Felo no seguirá gritando: “¡Están ganando los Marlins!” Tampoco podrá alcanzar el sueño de regresar a Cuba y volver a narrar en el Estadio del Cerro. Pero su nombre y su recuerdo seguirá vivo porque es un inmortal del béisbol.

 

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PLAY BALL, FANÁTICOS!!!

Martes, 30 de Diciembre de 2014

 

Encontramos el sitio del primer partido de béisbol en EE.UU

En Junio 19 de 1846, se enfrentaron dos novenas en "Hoboken" New Jersey, EE.UU.
Primer juego fue en los Elysian Fields de Hoboken, Nueva Jersey, entre los "Nueve de New York" y los nueve "Knickerbockers"
Primer equipo (de nueve) se llamó Knickerbockers, creado por el bombero de Manhattan, Alexander Cartwright
En 1896, los peloteros "Rojos de Cincinnaty" reciben un salario, y se inicia el béisbol profesional

PRIMERA FOTO

Guillermo Treminio señalando la fecha 19 de Junio de 1846, donde hay una inscripción en piedra que señala el sitio que se llamaba "Elysian Fields" de Hoboken, New Jersey, donde se jugó por primera vez en los Estados Unidos, un partido de béisbol (Base Ball) con sus 20 reglas. Hoy Hoboken, que eran campos vacíos rodeados de fábricas, muelles, bodegas y bares de ínfimo valor, contaba con amplios predios, separado de la ciudad de New York por el Río Hudson. 

 SEGUNDA FOTO

 Vecindario de Hoboken, con  edificios antiguos construidos durante el bum comercial de New Jersey, y Placa commemorativa del Primer Juego de Baseball en los EE.UU.
 
   TERCERA FOTO
  La Placa.

Por: Guillermo Treminio

El béisbol se inició en Estados Unidos, pero la mayoría de los estudios creen que el béisbol evolucionó desde una variedad de juegos similares. Al principio se adjudicó su creación a Abner Doubleday (1819–1893), un héroe de la Guerra de Secesión estadounidense, pero finalmente se le reconoció a Alexander Cartwright (1820–1892) la paternidad del béisbol, por haber sido él, en 1845, quien estableció las 20 reglas originales del juego.  

Algunos diarios de la época hicieron mención de juegos de pelota que fueron bautizados con los nombres de Goal Ball, Bass-Ball y Base hasta llegar al Base Ball.
 
Primer club, primer juego

Para la década de los años 1840, el béisbol inició su desarrollo en Estados Unidos hasta llegar al deporte que hoy conocemos. En aquel tiempo se jugaba en campos abiertos de la costa este del país (New York- New Jersey) sin reglas claras, hasta que Cartwright, un bombero voluntario de Manhattan (N.Y. City) que colaboró en 1842 en la conformación del primer equipo de béisbol (Knickerbockers), escribió las primeras reglas del juego.
 
Fue Cartwright quien ideó, entre otras cosas, las entradas de tres outs, determinó el número de outfielders, las distancias que debían tener el home a la segunda base y de primera a tercera, así como también reglamentó que un bateador sería out en su carrera a la base si impedía que un jugador del otro equipo fildeara la pelota.
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Según cuenta la historia, los Knickerbockers fueron protagonistas del primer partido de béisbol entre dos equipos, cuando en Junio 19 del año 1846 se enfrentaron a los Nueve de Nueva York en los Elysian Fields de Hoboken, Nueva Jersey, donde jugaron regularmente hasta 1891, cuando fue inaugurado el mítico estadio Polo Grounds.
 
Nacen las Grandes Ligas

A la medida que el juego de pelota se perfeccionaba también se fue organizando en Estados Unidos. En 1858 quedó establecida la Asociación Nacional de Jugadores de Béisbol (National Association of Base Ball Players) y 11 años después, en 1869, todos los peloteros del equipo Medias Rojas de Cincinnati, de Harry Wright, recibieron pago salarial para participar en los partidos, el punto de partida para el béisbol profesional.
 
En 1871, equipos de Boston, Cleveland, Filadelfia, Fort Wayne, Indiana, Nueva York, Rockford, Troy y Washington, DC conforman la Asociación Nacional de Jugadores de Béisbol Profesional (National Association of Professional Base Ball Players), el primer circuito rentado de Estados Unidos, al cual se unió Brooklyn al año siguiente.
 
Serios problemas económicos sentenciaron la continuidad de la Asociación, que dio paso a la creación de la Liga Nacional en 1876, cuya primera temporada se jugó en el verano de ese año, dejando como campeón al equipo Medias Rojas de San Luis, que superó en una serie de cinco partidos a los Medias Blancas de Chicago (hoy Cachorros de Chicago).
 
Los otros clubes de la Nacional en ese primer año fueron Atléticos de Filadelfia, Medias Rojas de Boston (hoy Bravos de Atlanta), Azulejos Oscuros de Hartford, Mutuals de Nueva York, Medias Rojas de Cincinnati y los Grises de Louisville.
 
Paralelamente, la denominada Liga Oeste, en la que se jugaba béisbol menor, buscaba alcanzar el estatus grande, cosa que consiguió definitivamente en 1901 con una expansión a varias ciudades importantes y el cambo de nombre a Liga Americana, la cual junto a la Nacional conforman las
 
Grandes Ligas

El nuevo circuito se formó con la incorporación de ocho clubes: Americanos de Boston, Orioles de Baltimore, Medias Blancas de Chicago, Blues de Cleveland, Tigres de Detroit, Cerveceros de Milwaukee, Atléticos de Filadelfia y Senadores de Washington.

 

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2014-08-03 05:33:43

"Kiké" Hernández fue un Astro fugaz

KIKE
 
Por René Cárdenas
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Conozcamos a un nuevo pelotero que responde al nombre de Enrique Hernández, a quien cariñosamente le llaman "Kiké" desde su niñez.
 
--¿Y por qué cree usted que le llaman Kiké? Pues hay una historia familiar simpática que él refiere:
 
"La historia es sencilla", dijo Kiké. Mi abuelo se llama Enrique I, mi papá se llama Enrique II y yo soy Enrique III". Tenía que haber una ligera distinción entre tantos Enriques en esta familia inmediata".

Enrique III mide, 5'11 y pesa 198 libras. Nació el 24 de agosto de 1991 en San Juan, Puerto Rico y reside en Toa Baja.  Cursó sus estudios en la Escuela Militar Americana de PR. Fue recomendado y firmado por Greg Brown y Joey Sola.
 
Los Astros ni cortos ni perezosos seleccionaron a Kiké en la sexta vuelta del reclutamiento de junio del 2009 y lo enviaron a la liga de novatos ese mismo año.
 
En las campañas de 2010, 11 y 12, jugó en Tri-City (A), Lexington (A) , Lancaster (A) y Corpus Christi (AA), respectivamente. La de 2913 fue toda en Corpus Christi donde bateó .236 en 437 turnos al bate con 13 cuadrangulares y 46 carreras impulsadas.
 
En el 2013, Hernández jugó con los Gigantes de Carolina de la Liga de Invierno de Puerto Rico donde bateó .260 en 150 turnos al bate.
 
Durante la campaña de 2009 en la franela del Tri-City, fue clasificado como el Jugador Ofensivo del mes de agosto.
 
Un buen número de los jugadores puertorriqueños tiene la oportunidad de jugar cualquier disciplina deportiva, pero la mayoría decide por el de los bates y los guantes.
 
"Oye, mira. Cuando yo tenía 4 años de edad, mi papá me llevó a una clínica de beisbol y le dije que no quería volver ahí porque el sol estaba muy caliente", explicó Kiké tratando de aguantar la risa. "Y más tarde a los 6 años, comencé a fijarme en los juegos de beisbol en TV y, entonces, dije a papá que yo quería jugar pelota.  Él me llevó y me guió para dar mis primeros pasos en el deporte, y así fue como tomé la decisión.  Como ves, fue por mi propia voluntad".
 
Desde ese día, Enrique II, dedicó sus mejores horas, días, meses y años para llevar a Kiké a los campos deportivos para que su hijo disfrutara en hacer lo que quería, jugar beisbol. "Todo se lo debo a él", agregó el borinqueño.
 
Estoy bajo la impresión que Enrique III, sufrió un ataque de locura feliz el día que los Astros lo seleccionaron en la sexta ronda del reclutamiento de 2009:
 
"Disfruté muchas emociones porque hubo una infinidad de cosas que pasaron por mi mente", manifestó Kiké. "Yo dije que era el comienzo de una nueva vida como resultado de tantos sacrificios. En otras palabras era una pequeña muestra de que el trabajo duro, da buenos resultados".
 
Los peloteros jóvenes al ser seleccionados, de súbito se encuentran en un callejón sin salida porque no han terminado su educación. Unos pocos hacen grandes sacrificios para jugar y estudiar, como lo hizo el receptor de los Astros Jason Castro por ejemplo. Otros deciden dejar los estudios y dedicar todas sus horas al aprendizaje para saltar a las Mayores.
 
"Pues fue algo muy difícil", contestó Hernández a secas. "Fue una pesa que yo no pude balancear bien. Mi madre opinó que el beisbol estaba afectando mis estudios en la escuela secundaria, pero mi padre expresó que a mí me gustaba jugar beisbol sobre todas las cosas. A fin de cuentas, no se volvió a hablar de la situación".
 
Un día en el 2010 cuando Kiké jugaba con el Tri-City, sus padres llevaron a toda la familia a verlo jugar beisbol profesional por primera vez. El chamaco se apretó el cinturón, bajó al terreno sintiendo la fiereza de un león y, en el noveno episodio con el partido empatado, el boricua desembarcó un jonrón para ganar y dejar tendido al equipo contrario. Ni siquiera en Hollywood se pudo haber escrito un guión con esa sincronización y dramatismo final.
 
"Para mí eso fue muy especial. Con sólo ver la expresión del rostro de papá, ese instante valió todo un mundo. Y cómo si eso hubiera sido poco, ese mismo año ganamos el campeonato de la Liga. Son dos recuerdos memorables que permanecen vívidos en mi mente".
 
No todo es color de rosa en la vida, mucho menos en la de un beisbolista que arriesga su físico en el movimiento de cada jugada y, en lo que concierne a mi entrevistado de hoy, no logró salir ileso durante los cinco años de aprendizaje en las ligas menores.
 
"El peor recuerdo que tengo luego de jugar cientos y cientos de partidos en las diferentes clases del sistema de menores de los Astros, fue cuando me lastimé un tobillo", dijo Kiké. "Sufrí la lesión en la primera parte de la temporada y perdí un mes. Traté de jugar así, pero no me sentí bien del todo. El doctor me informó que me tenía que operar y, después de todo, perdí de jugar la primera parte de la campaña".
 
Enrique recuerda con especial afecto las instrucciones que le dio uno de sus instructores en las ligas menores en cuanto a la defensa. "Inicialmente yo jugaba en el campo corto, pero Edy Romero dedicó mucho de su tiempo para que yo aprendiera a jugar la segunda base", dijo Kiké. "Mis acciones en el campo corto eran muy largas, pero Romero me introdujo a efectuar cortos movimientos que son los propios para jugar la intermedia. Eddy me ayudó a simplificarlo todo y a convertirme en un buen defensor de esa posición".
 
En lo que a bateo se refiere, Hernández, estuvo bajo la tutela del instructor Joel Chimelis que se encargó de convertirlo en un bateador agresivo y al mismo tiempo selectivo. Lo primero que me dijo fue que me olvidara de la mecánica, que no pensara mucho en eso porque el bateo no sólo era mecánica. Hizo hincapié en que me mantuviera positivo y ser siempre fuerte en la mente".
 
El experto en beisbol aprecia la versatilidad innata de Hernández que captó con suma facilidad el secreto para jugar varias posiciones. En otras palabras, se convirtió en el jugador reserva ideal. "En realidad yo las jugué todas con la excepción de lanzador y receptor, pero mis favoritas son: el campo corto y la segunda base. Yo no puedo estar quieto porque soy un hombre de mucha energía y, en esas posiciones uno siempre está envuelto en su interminable actividad", dijo Kiké con todo el aplomo del mundo, como si saboreara lo que decía.
 
Los Astros, debido a lesiones, perdieron de un sólo tirón a sus tres jardineros y, Kiké resultó ser un reemplazo lógico en el jardín central. "Yo me sentí bien como jardinero", expresó el joven hombre de San Juan. "Yo confío en mis habilidades que despliego en los jardines y estoy contento porque eso me mantiene en la acción. Tú bien sabes que los pelotero quiere jugar todos los días y, si no hay espacio para mí en el cuadro, pues gozoso tomo el que hay en los jardines. En términos generales, estoy feliz de aparecer en la alineación".
 
Los Astros subieron a Hernández el 30 de junio del 2014 y su primer juego de Liga Mayor fue el primero de julio. "Fue el momento que estuve esperando toda mi vida", dijo con entusiasmo. "Yo pensaba que lloraría a la hora de la notificación, pero estaba tan sorprendido, que no me salieron las lágrimas, quizá porque lo único que pensaba era en mi papá. Comencé a desesperarme y entonces pegué la carrera al teléfono para llamarlo y darle la buena noticia".
 
Así, pues, comenzó la odisea de un hijo de Boríquen que no se sabe cómo ni cuándo terminará...
 
La estadía de Kiké con el equipo mayor de los Astros fue efímera, solamente un mes vistió la franela de la estrella solicitaría donde bateó .274, disparó un cuadrangular y empujó 6 carreras.
 
El 31 de julio, los Astros cocinaron una transacción que involucró a 6 peloteros con los Marlins y, entre ellos, Kiké pasó al equipo de Florida.
 
Me inclino a creer que los Astros perdieron el barco al dejar ir a Kiké y es posible que en el futuro se arrepientan. Digo esto porque un pelotero joven que puede jugar todas las posiciones es sin lugar a dudas, un "reserva" que vale lo que pesa.
 
Kiké ya ensució su uniforme en las Mayores luego de ver acción en 24 juegos con los Astros. Además, él sabe que su versatilidad en beisbol lo llevará lejos.
René Cárdenas, además de cubrir a los Astros para el diario La Prensa de Nicaragua, escribe para Crónicas de los Astros y Astros Magazine. Fue narrador de los Dodgers, Astros y Rangers de Texas. Con los Astros en 2008, también narró en TV. Edita su propia página no comercial de beisbol www.laestufacaliente-baseball.com y es miembro activo de la BBWAA. En tres ocasiones ha figurado en la lista de candidatos al Salón de la Fama de Beisbol en Cooperstown. La primera vez fue en la década del 90. Búsquelo en Twitter @RCardenas3.

 

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5 de junio del 2014

La clave de su éxito es el robo de bases
 JONATHAN VILLAR
Por René Cárdenas
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La posición del campo corto de los Astros sigue llena de incertidumbre. Con el pasar del tiempo he visto desfilar un buen número de aspirantes que hizo la lucha, pero no lo suficiente como para capturar el puesto en definitiva.
 
En esta nota no pretendo discutir el historial de cada uno de ellos, pero recordemos a los que desfilaron frente a los fanáticos del Parque Minue Maid: Ángel Sánchez en 2011, Clint Barnes en 2011, Tyler Green en 2012, Jed Lowrie en 2012, Marwin González en 2012-13, Róger Cedeño en 2013 y, Jake Elmore en 2013.

El 29 de julio del 2010 los Astros decidieron adquirir al torpedero novato Jonathan Villar de los Filis de Filadelfia junto con el jardinero Anthony Gosi, el lanzador zurdo J.A. Happ y dinero en efectivo a cambio del lanzador derecho Roy Oswalt y desde entonces vienen preparando al chamaco.
 
Esto no quiere decir que los Astros detienen sus investigaciones con respecto al futuro de la posición, sobre todo considerando las recientes experiencias. La prueba se hizo inminente cuando echaron la casa por la ventana para asegurar al prospecto puertorriqueño Carlos Correa a quien le dieron un bono considerable. El gerente general de los Astros, Jeff Luhnow, tiene a Correa en su bola de cristal.
 
Para Villar de 22 años de edad, esta es su séptima campaña profesional y la cuarta completa con la organización de los Astros. En el 2012 fue catalogado como toda una estrella mientras jugaba la temporada entera con los Anzuelos de Corpus Christi de la categoría doble-A luego de ser clasificado por la publicación Baseball América como el 4to prospecto del equipo.
 
En la última quincena de mayo, 2014, los Astros comenzaron a dar interesantes muestras de lucidez. Mientras el novato George Springer junto con José Altuve se distinguían con un extraordinario rendimiento, Villar se sumía en un letargo de bateo que lo impulsó a hacer ajustes para despertar su rendimiento al bate.
 
Jonathan, al igual que sus compañeros, sufrió la tristeza y la humillación de perder más de 100 juegos en el 2013: "Sí, la tristeza me embargó el alma porque nunca creí que eso ocurriera", dijo Villar mientras miraba fijamente al diamante del estadio. "No tenemos más remedio que recibir lo que Dios nos da. Espero que este año sea diferente y todo nos favorezca".
 
A pesar del mal año de beisbol en Houston, mi entrevistado jugó pelota de invierno en Santo Domingo con las Águilas Cibaeñas con el objeto de arribar listo al entrenamiento primaveral. "Ya trasladado a Kissimmee, Florida, seguí el entrenamiento para mejorar mi rendimiento defensivo en el cuadro. Ese fue mi proyecto principal", expresó Jonathan. "Para el equipo lo principal es la defensiva y después la ofensiva. Esto es así porque el bateo siempre sufre altibajos".
 
Solicité al torpedero que comparara el principio de esta campaña con la anterior: "No puedo ser específico sobre ese tema", manifestó Jonathan. "Algunos tuvieron suerte para jugar bien y, otros no; pero he visto que en este año jugamos más agresivos que en el anterior. Ahora tenemos peloteros que emocionan, que se encargan de dirigirnos y ayudarnos cuando tenemos dificultades de rendir eficientemente. Jugamos en equipo. Cuando perdemos, perdemos todos, y cuando ganamos, ganamos todos. Es un bloque unido; sufrimos juntos y nos alegramos juntos. Así somos los nuevos Astros".
 
Yo creo que esa actitud es correcta pues cuando un equipo se aspoya se da entusiasmo, cooperan los unos con los otros, el rendimiento tiene que ser mejor en corto plazo. Por eso pregunté a Villar: ¿El equipo mejorará para antes del Juego de Estrellas" y me contestó:  "Escucha esto. Nosotros ya mejoramos antes del Juego de Estrellas. Eso es lo que yo siento y sentimos todos porque jugamos un beisbol fundamental, es decir, una buena pelota. El pitcheo está de maravilla y eso es atributo formidable que nos inspira".
 
Una distinción por la que Villar sobresale es por la velocidad que se hace evidente en el número de bases robadas. En el 2013 fueron 18 e imagino que mientras conozca mejor a los lanzadores contrarios podrá mejorar ese número:
 
"Seguro que voy a mejorar mi récord de robos en las Ligas Mayores; por favor no lo dudes", contestó Villar con énfasis como para convencerme. "Yo confío en que mis piernas respondan siempre. Es mi mejor atributo, el mejor que Dios me dio".
 
Jonathan robó 10 bases en los primeros 15 juegos de su carrera para clasificar cuarto en la lista de todas las épocas de las Ligas Mayores atrás de Vince Coleman (17 robos en 1985), Alex Cole (13 en 1990) y Billy Hamilton (13 robos en 13 juegos en 2013).
 
Todos los robadores de bases en el beisbol tienen sus propios secretos y estilos en el arte de avanzar sin batear y, mi invitado de hoy lo explica así:
 
"Si me preguntaras acerca de la luz verde te respondería que todo depende de la situación" expresó Jonathan. "Yo la tengo, pero en casos especiales del juego, porque el beisbol es así. Por ejemplo: si el lanzador es muy rápido, el dirigente puede que nos detenga. Claro que el deseo de uno es siempre salir pase lo que pase o sea lo que sea. Con la experiencia que él tiene, sabe cuál es la mejor situación para ordenar un intento de robo. Como dije, si el pitcher es difícil, usualmente manda la jugada de correr y batear".
 
En términos generales, Villar, nunca se fija en el receptor para salir al robo y por ende mantiene su mirada fija en las acciones del lanzador. "Yo le mido el tiempo de sus movimientos en el montículo para cogerle un pie extra y efectuar un buen brinco. Yo le robo al pitcher", explicó Villar.
 
Soy del parecer que los jugadores novatos tienden a confundirse con las señas, motivo por el que inician jugadas inútiles que no tienen razón de ser. Un juego pierde su belleza cuando un novato hace una trastada. Cuando ocurre algo así, el fanático culpa sin titubeos al dirigente y no a la inexperiencia del jugador.
 
"No. Aunque sé que eso le ocurre a todos los jugadores, gracias a Dios yo no he fallado en eso. Ahora, cuando no estoy seguro, insisto en obtener las señas. Los equipos tratan de confeccionar señas cómodas para que el pelotero no las olvide. Los jóvenes tenemos que recordar mil cosas porque estamos en el proceso de aprendizaje, pero un olvido o confusión de señas es imperdonable", precisó Villar.
 
La combinación para la doble matanza es una jugada clave porque es la mejor defensa del pitcher. Efectuar una cuando el equipo contrario está a punto de iniciar una arremetida, podría ser la salvación del juego.
 
"Yo estoy seguro que los Astros haremos un buen número de doble matanzas porque José Altuve y yo, estamos en la misma página. José es un pelotero emocionante y me gusta jugar con él porque me da consejos o sea que comparte su experiencia. Además es un líder en el equipo y así lo considero y respeto. Es un honor jugar a su lado", matizó Villar.
 
En el 2013, Jonathan como novato bateó .243 en 58 juegos. Considero que ese número de partidos por primera vez en las Mayores no es suficiente para juzgar al joven pelotero en el elemento de la ofensiva, especialmente uno que se especializa en el arte de defender el cuadro, lo cual es muy importante.
 
El comentario de Villar fue: "Ahora mismo yo estoy flojo en el bateo", reconociendo que está atravesando la peor racha de su vida profesional en la ofensiva. Y me dijo: "Como tú sabes, en el bateo hay bajas y altas, y yo estoy en una baja por el momento, pero tengo la fe de recuperar esa facultad y estoy seguro que mejoraré mi marca del año pasado".
 
Villar, que ha sido beneficiario de todo lo bueno durante el resurgimiento de los Astros en las últimas dos semanas de mayo, no había tenido éxito a la hora de batear, cuando de súbito conectó un fuerte batazo que picó entre los jardines central y derecho el 30 de mayo contra los Orioles. La pelota que saltó sobre la cerca para convertirse en un doble de regla con un hombre en base, empujó la carrera de la diferencia colocándose así como uno de los héroes del juego.
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En el peor tiempo, Villar pudo haber enfrentado más críticas, pero su lucha fue en silencio y no se notó tanto porque José Altuve y George Springer hicieron el trabajo que llamó la atención para poner un nuevo brillo en una temporada previamente sin inspiración.
 
Es importante saber que los Astros emplean análisis avanzados para poner en el terreno una mejor línea defensiva, pero el acoplamiento entre jugador y jugador en una alineación de 9, es necesario, especialmente para un equipo que con la excepción de Altuve y últimamente de Springer, todavía no ha producido bateadores consistentes:
 
"Ese tema es un poco complicadito", comentó Villar. "Pero como estamos jugando últimamente, yo doy un 9 o 10 en la escala del uno al diez. Hemos tenido un cambio de la noche a la mañana. Las pérdidas de algunos juegos por errores raros, están en disminución y eso es señal de un mejor acoplamiento. Estamos emocionados y los fanáticos se contagian".
 
No hay duda que la defensiva individual de los Astros es interesante, y los fanáticos, a la luz de los últimos juegos ganados en mayo se están re-entusiasmando lo que a su vez inyecta mayor seguridad y optimismo en los jugadores. Villar es parte integral de ese grupo.
 
Nota: Este artículo con un buen número de fotografías, saldrá publicado en Astros Magazine del mes de julio que se vende en el Parque Minute Maid de Houston, Texas.
 
René Cárdenas, además de cubrir a los Astros para el diario La Prensa de Nicaragua, escribe para Crónicas de los Astros y Astros Magazine. Fue narrador de los Dodgers, Astros y Rangers de Texas. Con los Astros en 2008, también narró en TV. Edita su propia página no comercial de beisbol www.laestufacaliente-baseball.com y es miembro activo de la BBWAA. En tres ocasiones figuró en la lista de candidatos al Salón de la Fama de Beisbol en Cooperstown. La primera vez fue en la década del 90. Búsquelo en Twitter @RCardenas3. _._

 

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24 de noviembre del 2013

El deporte nicaragüense en su peor momento

Hay que buscar como reverdecer el deporte en Nicaragua, afirma Tijerino

En un siglo no hemos producido un futbolista bueno

EL PEOR MOMENTO

Por: Freddy Rostrán A.


Edgard Tijerino, el cronista deportivo más cotizado del país, lamenta que el deporte nicaragüense esté pasando por su peor momento.

Tijerino, que fue homenajeado por la Universidad de Estudios Humanistas (UNEH), la cual bautizó con su nombre el primer Torneo de Tenis de Meza, comentó que Nicaragua no ha podido producir siquiera una figura en el fútbol.

Las afirmaciones del cronista hicieron recordar los momentos gloriosos que ha vivivo el beisbol de Nicaragua, considerado como el gran deporte nacional.

Nicaragua brilló también en forma extraordinaria con el poderoso boxeo de Alexis Argüello, tri-campeón mundial.

Tijerino expresó que estaba impresionado por la calidad de raqueteo demostrado por unos niños que participaron en el torneo universitario, y dijo que había que estimularlos.

Pasando el peor momento

"Nosotros venimos de una época en que salir en un periódico tenía mucho significado.

"Yo soy de los que creo, y lo creo con certeza, que el deporte en Nicaragua está pasando su peor momento en la historia. Y lo creo porque tengo 70 años, y porque estoy viendo deporte desde los años 50, y nunca, nunca en mi vida he visto tan mal como hoy el deporte en Nicaragua.

"Esto es lo mejor que yo he visto a todo nivel. Hay que buscar cómo reverdecer el deporte en Nicaragua.

"¿Por qué -preguntó- el deporte en Nicaragua ha ido tan bajo?¿Qué es lo que ha pasado? Yo siempre busco culpables: ¿Los colegios? ¿La falta de interés de los chavalos? ¿La dirección? El deporte está tan pobre en Nicaragua... En un siglo no hemos producido un futbolista bueno. Es un poco penoso. En ninguna parte del mundo se levanta el deporte sin figuras. Son las figuras las que arrastran el interés de la gente y a los chavalos a entrenar. Pero mientras las figuras sean aquí Messi o Ronaldo, y no alguien del Estelí o de El Diriangén es mentira que el deporte en Nicaragua va a progresar o que se van a llenar esos estadios.

"Por eso me alegró escuchar el Himno Nacional cantado (y no puesto), y por el esfuerzo que está haciendo esta universidad". puntualizó el famoso comentarista.

 

 

 

 

 

 

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