DIARIO “LA NACIÓN”

Un llamado al realismo del Diario La Nación de Costa Rica

Tablillas

La Nación pide al gobierno de Costa Rica activar el paso fronterizo de Las Tablillas

Una oportunidad en espera

•    El puesto de Tablillas podría sobrepasar a Peñas Blancas en importancia. La ruta acorta en 160 kilómetros el recorrido entre Puerto Limón y la frontera norte
•    Nicaragua construyó un puente, la carretera, oficinas de aduanas, migración, Policía y control fitosanitario. En el lado costarricense solo hay un toldo y un contenedor

Costa Rica y Nicaragua acordaron abrir el puesto fronterizo en Tablillas de Los Chiles en 1995. En el 2011, el país vecino inició las mejoras requeridas en su territorio. Los nicaragüenses construyeron un puente, la carretera, oficinas de aduanas, migración, Policía y control fitosanitario.

En el lado costarricense solo hay un toldo y un contenedor. El primero sirve para hacer las inspecciones de aduanas, incluida la vigilancia contra el tráfico de drogas. En el contenedor operan los sistemas informáticos.

A falta de obras, en nuestro territorio hay estimaciones del tiempo necesario para construirlas. Si todo sale bien, podrían estar listas en el 2020, pero mucho depende de un fallo de la Sala Constitucional sobre objeciones planteadas contra la segregación de una parte de la zona protegida para crear un refugio de vida silvestre.

El puesto no es un punto más de la geografía común entre Nicaragua y Costa Rica. Pronto podría sobrepasar a Peñas Blancas en importancia. La ruta de Tablillas acorta en 160 kilómetros el recorrido entre Puerto Limón y la frontera norte, es decir, el transporte entre nuestro país y todo el Istmo centroamericano. La conexión será cada vez más importante para el Atlántico costarricense, cuyos puertos remozados estarán listos en poco tiempo. El Valle Central y todo el resto de la ruta tradicional hacia Nicaragua también se verán beneficiados con la disminución del tráfico de furgones.

Las ventajas son muchas para Costa Rica y el Istmo. Por eso Nicaragua cumplió con prontitud. Nuestro país, sin mencionar la acción planteada ante la Sala Constitucional, todavía espera la aprobación de un empréstito en la Asamblea Legislativa. Son $100 millones para modernizar todas las instalaciones aduaneras terrestres. A Tablillas le corresponden $12 millones. El Congreso aprobó el crédito en primer debate, pero fue sometido a consultas antes de la segunda votación.

La aprobación del préstamo será apenas el inicio de un largo recorrido burocrático. Sigue la publicación de los términos de referencia del concurso público, la contratación del gestor, la elección de las empresas constructoras, el diseño y los planos constructivos. Cada paso implica trámites y satisfacción de requisitos.

El valor estratégico del proyecto es indudable. También la necesidad de mejorar los demás puestos fronterizos. El empréstito de $100 millones no es obra de la casualidad. El gobierno decidió contraer la deuda con base en un estudio de la Fundación Georgia Tech que señaló los efectos nocivos para la competitividad del estado de las instalaciones y equipos en Peñas Blancas, Paso Canoas y Sixaola. La ausencia de Tablillas aumenta en mucho el lastre impuesto a la competitividad.

Y es que el nuevo puesto fronterizo de Los Chiles está ausente, para todo efecto práctico, pese al remedo de instalaciones emplazadas en el lugar. Los vecinos son los primeros en advertirlo cuando señalan la ausencia de los cambios esperados en la comunidad y su economía. Más bien lamentan el golpe al negocio de los lancheros porque ahora el tránsito, casi exclusivamente de personas, se hace por tierra.

En la zona no existe la infraestructura vial necesaria para soportar el paso de camiones entre los países centroamericanos y Limón. La carretera entre Los Chiles y Ciudad Quesada es estrecha y, en varios puentes, el tránsito en direcciones opuestas debe turnarse para pasar, como sucede en el río San Rafael, en Muelle de San Carlos, donde se forman congestionamientos hasta de veinte minutos con el tráfico actual.

El puesto fronterizo de Tablillas es una oportunidad de negocios de mucha importancia. La inversión para ponerlo en funcionamiento a tiempo es relativamente modesta, incluso si se considera la necesaria mejora de la red vial. Es una locura sacrificar el aprovechamiento de tantos beneficios en el altar de la burocracia.

 

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ISLA CALERO

Martes, 28 de Febrero de 2017

Se intensifica conflicto entre Nicaragua y Costa Rica

isla calero

 

Redacción Central

Se intensifica conflicto entre Costa Rica y Nicaragua por la Isla Calero

Al menos siete barcazas extraen material del río San Juan, afirma esta mañana el Diario La Nación de Costa Rica

Ortega duplica cantidad de dragas en isla Calero, reza el titular del rotativo costarricense

Mientras entidades del Estado analizan afectación, vecinos de frontera norte temen baja en el caudal del río Colorado

El Diario La Nación presenta fotografías de dos de las siete dragas nicaragüenses que están trabajando de manera simultánea en el río San Juan.  En una de las fotografías se observa al fondo, el puesto militar que Nicaragua tiene junto a laguna Los Portillos. Costa Rica ha protestado por su ubicación.

La Nación también incluye imágenes de las Instalaciones de la finca Aragón, el sitio en donde empezó el conflicto por isla Calero en el 2010, cuando Costa Rica denunció una invasión. Hoy, las estructuras están abandonadas.

El diputado del PAC, Ottón Solís, recorrió el fin de semana isla Calero.

A primera vista parecen una manada de tortugas metálicas flotando en el río San Juan. Pero no es un espejismo producto de los 37 grados Celcius que sofocan a los visitantes de la frontera. El gobierno de Daniel Ortega duplicó el número de barcazas que trabajan en el lecho de la frontera con Costa Rica, sin que hasta ahora, las autoridades ticas tengan noción del impacto de esta operación, indica esta mañana el Diario La Nación.

Un equipo de La Nación, junto con el diputado del Partido Acción Ciudadana (PAC), Ottón Solís, confirmó que las dragas sacan sedimento del fondo del río y lo dejan en territorio nicaragüense,sin que hasta ahora, se hubiese hecho pública tal información por parte del Estado.

Este hecho resulta relevante, si se toma en cuenta de que fue precisamente el dragado del San Juan, el hecho que desembocó en el pleito legal que ha distanciado a ambas naciones en los últimos siete años.

Desde que se inició el dragado, en el 2010, tras una autorización verbal del canciller René Castro, durante el gobierno de Laura Chinchilla (2010-2014), la presencia de las dragas han generado conflicto entre las dos naciones centroamericanas.

Fue la primera draga, llamada “Soberanía”, la que bajo las órdenes del exguerrillero Edén Pastora, inició la apertura de canales artificiales en isla Los Portillos, provocando el desvío del río San Juan.

Para agosto del 2014, Pastora tenía tres dragas operando en el lecho del río, y una más estaba en reparación. Ese año, el exguerrillero anunció que triplicaría la cantidad de máquinas en el río.

Pese a que el fallo de la Corte fue positivo para Costa Rica en diciembre del 2015, y los jueces ordenaron la reparación de los daños ambientales, las operaciones de dragado se han mantenido, bajo la excusa de que los sedimentos afectan la navegabilidad del río.

Ahora, más de un año después del fallo, y ante una mermada vigilancia costarricense, la presencia de las dragas aumentó al doble que en el 2014.

Si bien no tiene las 15 dragas anunciadas en las aguas del San Juan, lo cierto es que ahora tiene siete; una detenida, y seis en operación, justo en frente de la isla Calero.

Al respecto, el diputado Solís indicó que es necesario que se dé una mayor vigilancia en la zona, en vista de que fue precisamente la falta de vigilancia, la que permitió que se diera abusos de parte de Pastora y de otros funcionarios del gobierno de Daniel Ortega.

"El abandono histórico de la región creó un vacío que facilitó la utilización de la zona por parte del narcotráfico y la intentona usurpadora del Gobierno de Nicaragua. Esto no debe repetirse. Debemos convertir en rutina que costarricenses viajen por el San Juan hasta su desembocadura y que visiten, caminen y pernocten en isla Portillos", afirmó Solís.

"El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto está al tanto de la presencia de dragas adicionales en la zona del bajo río San Juan", dijo el canciller en ejercicio, Alejandro Solano, ante consulta de este diario.

Aún así, las autoridades costarricenses no tienen, por el momento, un estimado de la afectaciíon que pueda tener la operación de dragado en el río, y así lo aceptó el funcionario.

"Por el momento no se cuenta con elementos suficientes como para asociar directamente posibles reducciones en el caudal del río Colorado con la presencia de estas dragas nuevas, aunque este tema se mantiene bajo estudio en conjunto con otras instancias del Estado costarricense", dijo Solano.

En tanto, el ministro de Seguridad, Gustavo Mata, defendió la gestión de su cartera, al señalar de que sí existe un monitoreo de la zona invadida.

Sin embargo, los estragos causados por el huracán Otto en diciembre pasado en la zona norte del país, han mermado la capacidad de acción de las fuerzas policiales, esto en contraposición de la alta presencia militar de parte de Nicaragua en toda esta zona fronteriza.

"En nuestro caso, la vigilancia es según los recursos con los que disponemos, donde para nadie es un secreto que Nicaragua dispone de mayores recursos policiales y militares que Costa Rica. A pesar de ello, los oficiales nuestros están posicionados estratégicamente como ustedes lo corroboraron", dijo Mata.

Más allá de las acciones del Estado, al otro extremo de la isla Calero, los vecinos temen que el dragado afecte el ya de por sí menguado caudal del río Colorado, con lo cual se asestaría un duro golpe a la economía de estos pobladores, que viven de la pesca y la ganadería que les prevee el cauce del río.

Así lo señaló Licímaco Rosales, un vecino de Barra Norte, que vive de la pesca del camarón, y como él, varios de los pobladores de la rivera.

Si bien no es lo usual que un equipo de La Nación realice una gira junto a un diputado, en este caso Solís, realizó el recorrido por el río San Juan el pasado viernes, porque había sido el único diputado en entrar a la zona de Los Portillos desde el San Juan, y el equipo de este diario es el único en recorrer la isla a pie de Calero de lado a lado para verificar el trabajo de las dragas entrando por el río Colorado y hasta el río.

De ahí que, luego de una conversación sobre experiencias compartidas, se acordó visitar la zona para revisar la situación actual de una zona por la que Costa Rica espera una indemnización de $6 millones por los daños causados por las dragas que operaron en el río.

La Nación verifica el cumplimiento de la sentencia de la CIJ que, desde su sede en La Haya, ratificó el daño que las dragas nicaragüenses hicieron en las islas Calero y Los Portillos, mientras que el legislador insistía en que se debe empoderar a los ciudadanos, sobre el derecho de transitar utilizando el cauce del río.

Hablar de que un equipo de periodistas y un congresista fueron "detenidos" sería exagerar; sin embargo, resulta evidente que no es común que un grupo de costarricenses transite por esta zona fronteriza.

El viernes 25 de febrero, el diputado Ottón Solís, así como este redactor y un fotógrafo de La Nación, solicitamos autorización a miembros del Ejército de Nicaragua para navegar por el río San Juan hasta la desembocadura de ese cuerpo de agua en el mar Caribe.

Si bien hubo preguntas reiteradas y una verificación excesiva de datos que generó una larga espera, lo cierto es que todos pudimos pasar sin problemas adicionales el puesto de vigilancia en el punto en que el San Juan llega a isla Calero, justo donde nace el río Colorado, del lado tico.

Punto y aparte, el recorrido junto a las dragas es permitido sin que se aplique ningún tipo de censura, lo que nos facilitó al grupo de costarricenses llegar hasta la desembocadura del San Juan en el mar Caribe, sin ser hostigados.Eso sí, fue evidente la celosa vigilancia del Ejército de Nicaragua en el recorrido.

A criterio del diputado del oficialista Acción Ciudadana (PAC), esta situación es positiva y por tanto debería incentivarse el recorrido de costarricenses por el San Juan, haciendo uso de los derechos de navegación que le asisten al país.

"Debemos convertir en rutina que costarricenses viajen por el San Juan hasta su desembocadura y que visiten, caminen y pernocten en isla Portillos", expresó Solís.

Este criterio incluso es compartido por el ministro de Seguridad, Gustavo Mata, quien afirma que la presencia de ticos en esa zona permite reafirmar los derechos que allí también tienen los nacionales.

 

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CAMPAMENTO NICA

Martes, 27 de Diciembre de 2017

Ticos denuncian nueva invasión
Campamento nica

•    Enviados de La Haya observaron campamento militar denunciado por Costa Rica en isla Calero
•    Información del Diario La Nación de Costa Rica

El Diario La Nación de Costa Rica publica esta mañana la siguiente información:

Una misión de la Corte Internacional de Justicia observó el campamento militar que Nicaragua mantiene en el extremo norte de isla Calero, el cual Costa Rica denuncia como una agresión a su territorio.

La Corte, con sede en la ciudad de La Haya, Holanda, envió a dos expertos independientes para que evaluaran las características naturales de la zona fronteriza, del 2 al 9 de diciembre, como parte del juicio en marcha para definir los límites marítimos entre ambos países.

En esa visita, el equipo divisó de primera mano el campamento que el gobierno de Luis Guillermo Solís calificó como una nueva invasión a la costarricense isla Portillos, en el extremo norte de Calero, desde la primera mitad de noviembre.

Los expertos recorrieron la región junto a dos funcionarios de la Secretaría de La Haya y personeros de las cancillerías de Costa Rica y Nicaragua.

Manuel González, canciller costarricense, informó de que incluso hubo un incidente entre los militares nicaragüenses y el funcionario enviado por San José, cuando este último empezó a fotografiar el campamento con su teléfono.

Según relató, los soldados le exigieron mostrar y borrar las fotografías, a lo que él tuvo que acceder. Costa Rica sí dispone de fotografías aéreas.

El diplomático explicó que Nicaragua retiró el campamento durante el paso del huracán Otto, a finales de noviembre, pero luego lo volvió a instalar.

Según González, los militares están en un punto de la playa de isla Portillos, frente al mar Caribe, justo donde empieza la laguna Los Portillos.

La laguna es nicaragüense, adujo el canciller, pero la isla y su playa son costarricenses. Explicó que el tratado Cañas-Jerez de 1858 y los laudos Alexander definieron como territorio costarricense todo lo que está a la margen derecha del río San Juan hasta su desembocadura y a la margen derecha de un canal de agua que nutría el laguna desde dicho cauce.

Es decir, tanto ese caño como el lago fueron adjudicados a Nicaragua. Sin embargo, alegó González, el canal desapareció con el paso del tiempo. "Como esto desapareció por cuestiones de la naturaleza, entonces en realidad lo único que queda es la playa de isla Portillos que nosotros consideramos, inclusive con base en la sentencia del año pasado, que es territorio costarricense", declaró en referencia a la resolución que reconoció a Costa Rica la soberanía de isla Portillos el 16 de diciembre del 2015 y que condenó a Nicaragua por invadirla y dañarla ambientalmente.

"El canal estaba en un sitio ubicado hoy 150 metros metido en el mar, imagínese que el primer mojón está hoy como 500 metros metido en el mar, eso muestra los cambios constantes que se dan", apuntó el canciller.

El 17 de noviembre, Managua rechazó el reclamo de Costa Rica mediante una carta firmada por Denis Moncada, ministro asesor del presidente Daniel Ortega.

Él aseguró que el campamento está en una barra de arena ubicada frente a la laguna, que Costa Rica ha reconocido como nicaragüense.

Argumentó que no solo la barra de arena es de Nicaragua, sino también "el total del estrecho de costa colindante con el mar Caribe entre la laguna y la boca del río".

Añadió que, independientemente de su ubicación, Costa Rica y la Corte han conocido de la presencia del campamento militar en la barra desde hace muchos años.

Sobre el hecho de que la misión de La Haya observara el campamento, el canciller afirmó que esa es una ventaja, pero insistió en que ese equipo no asistió a la zona por ese reclamo y no se sabe si lo reportará a la Corte.

La Haya encargó a dos expertos para que evaluaran el comportamiento del terreno fronterizo tanto en el Caribe como en el Pacífico, en diferentes estaciones, con el fin de rendir un informe que sirva de insumo, a la hora de definir los límites marítimos entre ambos países. De hecho, volverán en la estación seca, entre marzo y abril.

"Ellos observaron el campamento, pero lo que está en discusión no es lo del campamento", comentó.

La instalación militar "es parte de un nuevo tema que tenemos que abordar en esta relación (con Nicaragua)", dijo. "Esto es una pata adicional al banco, una pata más que salió".

De hecho, cuando el presidente Ortega ofreció limar asperezas entre ambos países, el mandatario Luis Guillermo Solís le respondió que primero debía demostrar su buena voluntad con dos hechos: pagar la indemnización de $6,7 millones por los daños en isla Calero y retirar el campamento.

El canciller declaró que evalúan opciones legales ante la presencia constante de los militares. "Definitivamente tenemos que hacerlo, esta situación no la podemos tolerar. Tampoco vamos a hacer el ridículo que se hizo en el 2010, mandar nuestros policías y toda aquella alharaca y todo ese absurdo, que terminó en lo que sabemos", declaró refiriéndose al envío de policías que hizo el gobierno de Laura Chinchilla, bajo la dirección del entonces ministro de Seguridad, José María Tijerino, a isla Calero en el 2010, cuando Nicaragua abrió el primero de tres caños artificiales en Portillos.

En aquella ocasión, los policías llegaron a la zona de difícil acceso, colocaron la bandera costarricense y se retiraron del humedal. Posteriormente, personal nicaragüense quitó la bandera y volvió a talar árboles y a abrir caños artificiales.

"Lo importante no es el tamaño del campamento ni el número de personal, sino en dónde están", sostuvo González.

 

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CONFLICTOS LIMÍTROFES

Martes, 05 de Julio de 2016

Isla Bolaños en disputa

•    ¿De quién es la Isla Bolaños? ¿Es solo de Costa Rica o es propiedad conjunta de Nicaragua y Costa Rica?

Isla Bolaños 

Nicaragua reclama copropiedad de la costarricense isla Bolaños, este territorio está ubicado en bahía Salinas, a menos de 1,3 kilómetros de la costa de Guanacaste

El Gobierno de Nicaragua alega ante la Corte Internacional de Justicia que el territorio de 25 hectáreas también es suyo.

País envió protesta a Managua donde dice que no goza de ningún derecho.

Nicaragua reclamó ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) la copropiedad de la costarricense isla Bolaños, ubicada en bahía Salinas, en el extremo norte de la costa de Guanacaste.

Tal reivindicación fue incluida dentro de los alegatos que el gobierno de Daniel Ortega presentó a ese tribunal con sede en La Haya, Holanda, para refutar la demanda que Costa Rica interpuso –en febrero del 2014– para definir los límites marítimos entre los dos países, tanto en el Pacífico como el Caribe.

Ese documento, que se denomina contramemoria, fue entregado el 8 de diciembre del 2015.

Allí el gobierno nicaragüense, en el párrafo 2.41, en la página 28, afirmó que la isla Bolaños, de 25 hectáreas, es propiedad común de ambos Estados, aseveración que fue rechazada de plano por Costa Rica.

El canciller Manuel González envió una protesta formal a Managua, el 16 de febrero pasado, en la cual contradice ese “injustificado” reclamo y pide que se respete a plenitud la soberanía e integridad territorial nacional de Costa Rica.

En la nota entregada a su homólogo nicaragüense, Samuel Santos, González insiste en que Nicaragua no goza de ningún derecho sobre la isla Bolaños.

El titular de Relaciones Exteriores costarricense alega que tanto en el artículo IV del tratado de límites Cañas Jerez, de 1858, como en interpretaciones de otros instrumentos relevantes, se establece que si bien bahía Salinas es común para ambos países, no lo es así isla Bolaños, la cual está a menos de 1,3 kilómetros de la costa tica.

Se espera que la Cancillería de Nicaragua emita un informe aclarando cual es la posición oficial del gobierno frente a este problema.

 

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Lunes, 04 de Julio de 2016

Patrulleras nicaragüense capturaron lancha con dos marineros ticos al sur de isla Bolaños


ROBERT CANALESCosta Rica protesta por bloqueo de Nicaragua a pescadores ticos en bahía Salinas

Hombres relatan que los desnudaron, los llevaron a San Juan del Sur y debieron pagar $1.600

El Diario La Nación de Costa Rica publica esta mañana amplia información sobre el conflicto

 La Nación de Costa Rica

Patrulleras de la Fuerza Naval de Nicaragua merodean la bahía Salinas, en el extremo norte de la costa de Guanacaste, e impiden a los pescadores costarricenses trabajar en los alrededores de la isla Bolaños.

La situación llegó al grado de que los militares nicaragüenses detuvieron a dos marineros ticos y les decomisaron su lancha, lo que provocó que Costa Rica enviara una nota formal de protesta a Managua.

El hecho ocurrió la noche del 31 de mayo mientras ellos pescaban 400 metros al sur de isla, la cual está a menos de 1,3 kilómetros de la costa costarricense.

El canciller Manuel González envió una enérgica protesta y pidió al gobierno de Daniel Ortega garantías de que este tipo de incidentes no se repitan. No obstante, pescadores de bahía Salinas relatan que existe una constante —y cada vez menos intermitente— presencia militar de Nicaragua en el área, principalmente en las cercanías de isla Bolaños.

 

 

La Cancillería reaccionó ante el testimonio de los pescadores Roberth Canales y Yader Contreras, de 35 años y 25 años respectivamente, quienes confirmaron a La Nación que recibieron un trato denigrante e intimidatorio por parte de los oficiales nicaragüenses el día de la detención.

El pescador Roberth Canales relató que estaba a esa distancia de isla Bolaños (al fondo) cuando ocurrió la detención. (JORGE ANDRÉS ARCE)
En la protesta a su par nicaragüense, Samuel Santos López, el canciller González alegó que el decomiso fue ilegal y contrario a los términos del acuerdo fronterizo entre Costa Rica y Nicaragua.

Según el artículo IV del tratado de límites Cañas Jerez, de 1858, la bahía Salinas es común para ambos países, tanto en sus ventajas como en la obligación de defenderla.

El vicecanciller, Alejandro Solano, reconoció a este medio que bahía Salinas es un tema sensible, que incluso se debate en un juicio en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda, donde Costa Rica interpuso un litigio para definir los límites marítimos con Nicaragua tanto en Pacífico como el Caribe.

“La sensibilidad que hay Bahía Salinas puede generar un incidente mayor en cualquier momento, sobre todo por esa falta de claridad que hay, a pesar de que Bahía Salinas es compartida y así está claramente establecido, pero nunca estamos seguros de que hay una operación marítima nicaragüense que pueda afectar las operaciones de nuestros pescadores”, declaró Solano.

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Agregó que la discusión se centra en la bahía, pues isla Bolaños es enteramente costarricense. Costa Rica declaró a la isla refugio nacional de vida silvestre desde 1981, por su importancia en la conservación de aves marinas.

“Las patrulleras nicas se quedan semanas enteras ahí, totalmente cerca de isla Bolaños. Lo que nos molesta es que no nos dejan pescar cerca de la isla porque, si uno se arrima mucho, se lo llevan. Tienen una panga pequeña y un barco militar, desde aquí se pueden ver los cañones”, aseguró Rafael Umaña, quien desde hace 26 años pesca en Puerto Soley.
La detención. Según el testimonio de los pescadores Canales y Contreras, una lancha rápida con cuatro oficiales del Ejército de Nicaragua los interceptó alrededor de las 3 a. m. cuando estaban pescando ballyhoo, un pez que se utiliza como carnada en la pesca deportiva.

Aseguran que, primero, los oficiales les pidieron los documentos de identidad y, acto seguido, los detuvieron y les decomisaron la lancha de cinco metros de largo, bajo el argumento de que estaban en aguas nicaragüenses.

“Nos decían que estamos pescando ilegalmente, que estábamos en aguas nicaragüenses porque, según ellos, isla Bolaños era nicaragüense”, expresó Canales.

Posteriormente, fueron trasladados a otra patrullera más grande en la que viajaban otros ocho militares, la cual describieron como un barco de guerra con cañones. Ahí los hicieron quitarse la ropa y fueron interrogados.

“(El capitán de la patrullera grande) nos agarró y nos comenzó a decir un montón de cosas, que eso era de ellos, que por qué nos metíamos ahí si sabíamos que esa isla propiamente era nicaragüense; comenzó a revisarnos y hasta nos quitó la ropa”, dijo Contreras.

“Nos hablaban grosero, yo me imaginaba que era algo terrible estar en una embarcación nicaragüense. Entonces, nosotros nos quedábamos callados simplemente sin decir nada, antes de que nos fueran a agredir o, para evitar problemas, que nos fueran a golpear encima de la embarcación (…). No decíamos nada, él nos apuntaba (con la pistola) y nos decían cosas por ahí, como para provocarnos y que nos pusiéramos enojados”, agregó.

infografia
En esa embarcación estuvieron hasta las siete u ocho de la mañana, hora en que fueron trasladados a San Juan del Sur, en territorio nicaragüense. Una vez allí, los llevaron ante las autoridades migratorias de ese país.

Ellos cuentan que estuvieron custodiados por militares, pero que nunca fueron esposados ni agredidos físicamente.

Las autoridades nicaragüenses los liberaron después del mediodía, luego de que un grupo de personas que se dedican a la pesca deportiva intercediera en favor de ellos.

“Gracias a Dios nadie fue preso porque habían unas embarcaciones de Costa Rica ahí, porque había un torneo de pesca deportiva y nos ayudaron a hablar con la muchacha de Migración y ella nos pudo trasladar más rápido a la frontera”, afirmó Contreras.

“Topamos con suerte, porque todo el mundo nos ha dicho que normalmente, cuando cogen a pescadores como nosotros, los meten presos por lo menos siete días”, añadió Canales.

Una vez liberados, tuvieron que trasladarse en un taxi desde San Juan del Sur hasta el puesto fronterizo de Peñas Blancas, un trayecto de 44 kilómetros que costó $30 (unos ¢16.000) y que fue pagado por el capitán de uno de los yates que estaba en el evento deportivo, debido a que ellos no andaban dinero.

En el puesto fronterizo, además, cada uno tuvo que pagar una multa de $80 (¢44.000) a Nicaragua por haber ingresado sin pasaporte. Esas sanciones económicas fueron canceladas por Cristian Ruiz, el dueño de la lancha decomisada y jefe de Canales y Contreras.

Ruiz tuvo que emprender otra batalla para recuperar su embarcación, la cual tiene un motor que alcanza velocidades hasta de 25 kilómetros por hora.

Él se vio en la necesidad de contratar a un abogado en Nicaragua que lo ayudó a recuperar el barco tres días después del decomiso. Al final, tuvo que invertir $3.000 (¢1,6 millones). El defensor le costó $1.400 (entre honorarios, hospedaje y alimentación), mientras que los otros $1.600, asegura, se los tuvo que dar a un oficial del Ejército.


Diego López y Gerald Peña son dos de los pescadores de Puerto Soley, en bahía Salinas, que aseguran que miembros de la Fuerza Naval nicaragüense les impiden trabajar cerca de isla Bolaños. (Jorge Andrés Arce) Diego López y Gerald Peña son dos de los pescadores de Puerto Soley, en bahía Salinas, que aseguran que miembros de la Fuerza Naval nicaragüense les impiden trabajar cerca de isla Bolaños. (Jorge Andrés Arce) La lancha costarricense decomisada por militares de Nicaragua, en las cercanías de isla Bolaños, en bahía Salinas, fue devuelva tres días después, luego de pagar $1.600 (unos ¢865.000). La embarcación, matrícula GPC 8586, mide cinco metros de largo y tiene un motor que alcanza velocidades de hasta 25 kilómetros por hora. (Natasha Cambronero) Vista de bahía Salinas y de isla Bolaños desde un mirador en La Cruz, Guanacaste (Jorge Andrés Arce) Bahía Salinas se ubica en el extremo norte de la costa de Guanacaste. Según el artículo IV del tratado de límites Cañas Jerez, de 1858, común para Costa Rica y Nicaragua, tanto en sus ventajas como en la obligación de defenderla. (Jorge Andrés Arce) Costa Rica declaró a la isla Bolaños como refugio nacional de vida silvestre desde 1981, por su importancia en la conservación de aves marinas. (Jorge Andrés Arce) Dos pescadores de bahía Salinas empacan ballyhoo, un pez que se utiliza para la pesca deportiva. (Jorge Andrés Arce) Los marineros que fueron detenidos se dedican a la pesca de ballyhoo, un pez que se utiliza como carnada en la pesca deportiva. (Jorge Andrés Arce) Diego López y Gerald Peña son dos de los pescadores de Puerto Soley, en bahía Salinas, que aseguran que miembros de la Fuerza Naval nicaragüense les impiden trabajar cerca de isla Bolaños. (Jorge Andrés Arce) Diego López y Gerald Peña son dos de los pescadores de Puerto Soley, en bahía Salinas, que aseguran que miembros de la Fuerza Naval nicaragüense les impiden trabajar cerca de isla Bolaños. (Jorge Andrés Arce)
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“Cuando yo me venía ya para Costa Rica, el abogado le dice al capitán (del Ejército): 'Como ya no hay nada que hacer, ¿cuándo pasan los trámites a la institución de allá?, que es como Incopesca aquí en Costa Rica'. Entonces, ya el capitán reaccionó diferente, porque si pasan los trámites de la embarcación a otro departamento, entonces ellos ya no podían ganar plata. Ese dinero tuvo que haber sido una mordida, pero no tengo idea de cómo trabajarán ellos allá”, afirmó Ruiz a La Nación en playas del Coco, de donde es originario.

Desde que el incidente sucedió, Ruiz le ordenó a sus pescadores que no acerquen más a isla Bolaños para evitar nuevos conflictos con el Ejército nicaragüense y porque, sostiene, esa fue la recomendación que le hicieron los guardacostas costarricenses.

“Nos dicen que eso es tico, pero igual, que no nos arrimemos mucho para evitar problemas”, contó Ruiz.

Si bien dos de sus cuatro lanchas siguen operando en las cercanías de bahía Salinas, ahora lo hacen en otra zona, alejada de la isla.

El pescador Contreras, por su parte, se negó a regresar a esa área y ahora solo pesca en playas del Coco, a unos 85 kilómetros por mar del lugar donde fueron detenidos.

La Nación buscó una reacción del director del Servicio Nacional de Guardacostas, Martín Arias; sin embargo, el funcionario dijo que el caso lo tenía la Cancillería y que se trataba de un hecho aislado.

El vicecanciller Solano declaró que las operaciones de los guardacostas en la zona se manejan “con mucha cautela” para evitar un incidente.


El temor es tal, que los marineros prefieren ir a pescar a otras zonas para evitar ser detenidos por el Ejército nicaragüense.

“Las patrulleras nicas se quedan semanas enteras ahí, totalmente cerca de isla Bolaños. Lo que nos molesta es que no nos dejan pescar cerca de la isla porque, si uno se arrima mucho, se lo llevan. Tienen una panga pequeña y un barco militar, desde aquí se pueden ver los cañones”, aseguró Rafael Umaña, quien desde hace 26 años pesca pargo en Puerto Soley.

Su colega Henry Castillo agregó: “Aunque Bolaños sea enteramente costarricense se lo llevan a uno. Las patrulleras nicas andan dando vueltas a la isla, aquí cerquitica de Soley y no tenemos apoyo de los guardacostas costarricenses, por aquí ni se ven, solo nos advirtieron que no nos acercáramos mucho porque nos cogen”.

Rafael López tiene 60 años, toda su vida ha sido pescador y ha vivido en Puerto Soley. Él dice que desde siempre Nicaragua ha reclamado como suya isla Bolaños, pero que es hasta ahora que tienen presencia militar tan constante en la zona.

Según cuenta, las patrulleras van con más frecuencia desde que se generó la crisis de los migrantes cubanos en octubre del año pasado, cuando el gobierno de Daniel Ortega les impidió el paso por su territorio.

“Ellos dicen que esa isla es de ellos, que nosotros no podemos pescar ahí, solo ir a pasear, que si nos ven en labores de pesca nos llevan. Tienen una panga, una minifragata y el barco grande militar. Están chivas por lo de Calero, ahora tienen presencia militar continua. Antes casi no venían, antes pescábamos tranquilos”, manifestó López.

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2016-06-24 06:58:02

A REVISIÓN FRONTERA ENTRE COSTA RICA Y NICARAGUA

La Corte de La Haya nombra expertos para analizar límites marinos entre Costa Rica y Nicaragua

FRONTERA

 

AGENCIAS

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) designó este jueves a dos expertos independientes para determinar el estado de la costa entre los puntos invocados en el conflicto entre Costa Rica y Nicaragua por su frontera marítima.

La Corte, con sede en La Haya, informó en un comunicado la designación como experto del español Francisco Gutiérrez, profesor de geología y geomorfología en la Universidad de Zaragoza y antiguo miembro del comité ejecutivo de la Asociación Internacional de Geomorfólogos.

El otro especialista nombrado es el francés Eric Fouache, profesor de geografía, vicecanciller de la Universidad de París-Sorbona en Abu Dabi, miembro sénior del Instituto Universitario de Francia y presidente de la Asociación Internacional de Geomorfólogos.

El tribunal invitó a las partes implicadas a comunicarle cualquier observación sobre la elección de los dos expertos, pero a través de cartas, tanto Costa Rica como Nicaragua, precisaron que no tienen observaciones específicas que formular.

En el 2010, Costa Rica interpuso una demanda ante la CIJ por una supuesta invasión militar y daños ambientales a una porción de su territorio protegido por convenios internacionales, mientras que Nicaragua interpuso otra contra su vecino en el 2011 por aparentes daños ambientales al río San Juan, durante la construcción de un camino de lastre.

En 2014, Costa Rica también comenzó un proceso contra Nicaragua para aclarar los límites marinos con Nicaragua en el Caribe y el Pacífico, asunto que no se ha resuelto. Ambos países ya presentaron una memoria y una contra-memoria en este caso a la Corte. La visita de los expertos es parte de este proceso.

En diciembre del 2015, esa Corte puso fin a los litigios fronterizos entre ambos países al reconocer la soberanía costarricense sobre la isla Calero y declarar que Managua violó su territorio con presencia militar.

Además, señaló que Nicaragua violó la soberanía territorial de Costa Rica al crear tres caños y establecer una presencia militar en el territorio costarricense, en su intento de unir el río San Juan, de soberanía nicaragüense, con el mar Caribe.

Además, el alto tribunal de la ONU afirmó que, al crear dos caños en el 2013 y establecer una presencia militar en el territorio litigado, Nicaragua violó las obligaciones que le impuso la Corte en marzo del 2011, en referencia a las medidas provisionales por las que pidió a las partes retirarse de la zona y abstenerse de cualquier acción que pudiera agravar la disputa.

La Corte declaró asimismo que el gobierno de Nicaragua violó el derecho de navegación del río San Juan que había sido conferido a Costa Rica por el tratado de fronteras de 1958.

Por otra parte, consideró que Costa Rica, al no haber realizado una evaluación de impacto ambiental para la construcción de un camino fronterizo llamado Ruta 1856, violó la obligación que le impone la ley internacional general.

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2013-11-22 11:09:42

La Haya impone nuevas medidas cautelares

 

Corte Internacional de Justicia ordena a Nicaragua retirarse de isla en conflicto con Costa Rica

 

Nicaragua debe retirar tropas de zona en disputa

Costa Rica se declara satisfecha por medidas cautelares

 

RIO SAN JUAN VISTA AÉREA

El majestuoso Río San Juan

iNFORMACIÓN DESDE BRUSELAS

Bruselas

El presidente del tribunal Internacional indicó que "Nicaragua tendrá que garantizar la retirada del territorio en litigio de todos los agentes ya sean civiles, de policía o de seguridad".

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ordenó este viernes a Nicaragua retirarse de la isla en el río San Juan, objeto de una disputa con Nicaragua, al aprobar las nuevas medidas cautelares solicitadas por San José para este territorio.

"Nicaragua tendrá que garantizar la retirada del territorio en litigio de todos los agentes ya sean civiles, de policía o de seguridad e impedir la entrada de tales agentes en el territorio mencionado", indicó el presidente del tribunal, Peter Tomka.

La Corte, con sede en La Haya, estableció además que "Nicaragua deberá abstenerse de cualquier actividad de dragado u otra actividad en el territorio en litigio y, en particular, de cualquier trabajo en los dos nuevos caños" (canales).

Costa Rica reclamaba una ampliación de las medidas provisionales que la CIJ dictó en marzo de 2011 en torno a la isla fluvial, denominada Portillos por Costa Rica y Harbour Head por Nicaragua.

La Corte de La Haya había ordenado a los dos países mantenerse fuera del área e impedir el ingreso de civiles o militares, en espera de pronunciarse  sobre la cuestión de fondo de la soberanía.

Pero según Costa Rica, Nicaragua alienta la entrada de activistas que le son afines y envió maquinaria para abrir dos canales artificiales, causando graves daños ambientales.

El territorio de 3 km caudrados, situado en el extremo este del San Juan, es un área declarada de interés mundial por la Convención Ramsar de protección de humedales.

 

 

CAMPAMENTO NICA

 

Ticos denuncian nueva invasión

 

·         Enviados de La Haya observaron campamento militar denunciado por Costa Rica en isla Calero

·         Información del Diario La Nación de Costa Rica

 

El Diario La Nación de Costa Rica publica esta mañana la siguiente información:

 

Una misión de la Corte Internacional de Justicia observó el campamento militar que Nicaragua mantiene en el extremo norte de isla Calero, el cual Costa Rica denuncia como una agresión a su territorio.

La Corte, con sede en la ciudad de La Haya, Holanda, envió a dos expertos independientes para que evaluaran las características naturales de la zona fronteriza, del 2 al 9 de diciembre, como parte del juicio en marcha para definir los límites marítimos entre ambos países.

En esa visita, el equipo divisó de primera mano el campamento que el gobierno de Luis Guillermo Solís calificó como una nueva invasión a la costarricense isla Portillos, en el extremo norte de Calero, desde la primera mitad de noviembre.

Los expertos recorrieron la región junto a dos funcionarios de la Secretaría de La Haya y personeros de las cancillerías de Costa Rica y Nicaragua.

Manuel González, canciller costarricense, informó de que incluso hubo un incidente entre los militares nicaragüenses y el funcionario enviado por San José, cuando este último empezó a fotografiar el campamento con su teléfono.

Según relató, los soldados le exigieron mostrar y borrar las fotografías, a lo que él tuvo que acceder. Costa Rica sí dispone de fotografías aéreas.

El diplomático explicó que Nicaragua retiró el campamento durante el paso del huracán Otto, a finales de noviembre, pero luego lo volvió a instalar.

Según González, los militares están en un punto de la playa de isla Portillos, frente al mar Caribe, justo donde empieza la laguna Los Portillos.

La laguna es nicaragüense, adujo el canciller, pero la isla y su playa son costarricenses. Explicó que el tratado Cañas-Jerez de 1858 y los laudos Alexander definieron como territorio costarricense todo lo que está a la margen derecha del río San Juan hasta su desembocadura y a la margen derecha de un canal de agua que nutría el laguna desde dicho cauce.

Es decir, tanto ese caño como el lago fueron adjudicados a Nicaragua. Sin embargo, alegó González, el canal desapareció con el paso del tiempo. "Como esto desapareció por cuestiones de la naturaleza, entonces en realidad lo único que queda es la playa de isla Portillos que nosotros consideramos, inclusive con base en la sentencia del año pasado, que es territorio costarricense", declaró en referencia a la resolución que reconoció a Costa Rica la soberanía de isla Portillos el 16 de diciembre del 2015 y que condenó a Nicaragua por invadirla y dañarla ambientalmente.

 

 

"El canal estaba en un sitio ubicado hoy 150 metros metido en el mar, imagínese que el primer mojón está hoy como 500 metros metido en el mar, eso muestra los cambios constantes que se dan", apuntó el canciller.

El 17 de noviembre, Managua rechazó el reclamo de Costa Rica mediante una carta firmada por Denis Moncada, ministro asesor del presidente Daniel Ortega.

Él aseguró que el campamento está en una barra de arena ubicada frente a la laguna, que Costa Rica ha reconocido como nicaragüense.

Argumentó que no solo la barra de arena es de Nicaragua, sino también "el total del estrecho de costa colindante con el mar Caribe entre la laguna y la boca del río".

Añadió que, independientemente de su ubicación, Costa Rica y la Corte han conocido de la presencia del campamento militar en la barra desde hace muchos años.

Sobre el hecho de que la misión de La Haya observara el campamento, el canciller afirmó que esa es una ventaja, pero insistió en que ese equipo no asistió a la zona por ese reclamo y no se sabe si lo reportará a la Corte.

La Haya encargó a dos expertos para que evaluaran el comportamiento del terreno fronterizo tanto en el Caribe como en el Pacífico, en diferentes estaciones, con el fin de rendir un informe que sirva de insumo, a la hora de definir los límites marítimos entre ambos países. De hecho, volverán en la estación seca, entre marzo y abril.

"Ellos observaron el campamento, pero lo que está en discusión no es lo del campamento", comentó.

La instalación militar "es parte de un nuevo tema que tenemos que abordar en esta relación (con Nicaragua)", dijo. "Esto es una pata adicional al banco, una pata más que salió".

De hecho, cuando el presidente Ortega ofreció limar asperezas entre ambos países, el mandatario Luis Guillermo Solís le respondió que primero debía demostrar su buena voluntad con dos hechos: pagar la indemnización de $6,7 millones por los daños en isla Calero y retirar el campamento.

 

El canciller declaró que evalúan opciones legales ante la presencia constante de los militares. "Definitivamente tenemos que hacerlo, esta situación no la podemos tolerar. Tampoco vamos a hacer el ridículo que se hizo en el 2010, mandar nuestros policías y toda aquella alharaca y todo ese absurdo, que terminó en lo que sabemos", declaró refiriéndose al envío de policías que hizo el gobierno de Laura Chinchilla, bajo la dirección del entonces ministro de Seguridad, José María Tijerino, a isla Calero en el 2010, cuando Nicaragua abrió el primero de tres caños artificiales en Portillos.

En aquella ocasión, los policías llegaron a la zona de difícil acceso, colocaron la bandera costarricense y se retiraron del humedal. Posteriormente, personal nicaragüense quitó la bandera y volvió a talar árboles y a abrir caños artificiales.

"Lo importante no es el tamaño del campamento ni el número de personal, sino en dónde están", sostuvo González.

 

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